Revisión temprana, tratamiento a medida y seguimiento en cada etapa del crecimiento de tu hijo.

Ortodoncia con brackets

Brackets fijos metálicos o estéticos para un control preciso. Indicados en dentición mixta y definitiva cuando hay correcciones complejas que resolver.

Aparatos removibles

Planchas y expansores que el niño puede quitarse. Se usan en fases tempranas para guiar el crecimiento óseo y crear espacio antes de que lleguen los dientes definitivos.

Ortodoncia interceptiva

Actuación preventiva en dentición temporal o mixta. Permite reducir la complejidad del tratamiento posterior actuando mientras el crecimiento todavía es una herramienta a favor.

Alineadores infantiles

Férulas transparentes para niños con dentición definitiva completa. Menos visibles, sin restricciones alimentarias, y fáciles de mantener limpios.

La mayoría de sociedades científicas, incluida la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), recomiendan una primera valoración ortodóntica entre los 6 y los 7 años. No significa empezar un tratamiento de inmediato, sino detectar si hay algo que conviene corregir mientras el crecimiento todavía es una herramienta a favor.

Si tu hijo tiene alguna de estas situaciones o simplemente no has hecho la primera revisión, pide cita. La valoración es el primer paso.

En nuestra consulta en Zaidía, los casos más habituales que vemos en esta franja de edad son:

  • Mordida cruzada (dientes de arriba por detrás de los de abajo)
  • Apiñamiento dental o falta de espacio para los dientes definitivos
  • Hábitos que afectan al desarrollo: succión del pulgar, respiración bucal
  • Dientes que tardan en salir o que salen en posición incorrecta
  • Diferencias de tamaño entre los maxilares (mandíbula adelantada o retrasada)

Primera visita

Blanca Sanchís explora la boca del niño, valora su estado de crecimiento y detecta posibles desviaciones. Sin compromiso.

Diagnóstico completo

Radiografías, fotos intraorales y modelos de estudio para analizar la posición de los dientes y el desarrollo de los maxilares.

Plan personalizado

Presentamos las opciones que encajan con la edad y el caso concreto del niño, con información clara para los padres antes de decidir.

Inicio del tratamiento

Colocación del aparato elegido. Explicamos a padres e hijos qué esperar y cómo cuidarlo desde el primer día.

Revisiones periódicas

Seguimiento regular para ajustar el tratamiento y asegurarnos de que avanza según lo previsto en cada fase de crecimiento.

Fase de retención

Al finalizar, colocamos los retenedores necesarios para mantener el resultado conseguido a largo plazo.

La higiene se complica cuando hay aparatos fijos: los brackets y arcos acumulan placa con más facilidad que los dientes sin tratar. Es importante cepillar después de cada comida, usar cepillo interproximal y, en niños mayores, complementar con hilo dental o irrigador.

Rocío, nuestra higienista especializada en periodoncia, revisa la higiene en cada visita y da pautas adaptadas a la edad del niño. Una higiene deficiente durante la ortodoncia puede generar manchas en el esmalte que quedan visibles una vez se retiran los brackets — por eso lo trabajamos desde el inicio, no cuando ya hay problema.

Los aparatos removibles son más fáciles de mantener: el niño los retira para comer y para el cepillado habitual.

Rocío

Higienista dental, especialista en Periodoncia

Blanca

Ortodoncista

¿A qué edad debe ir mi hijo por primera vez al ortodoncista?

La mayoría de las sociedades científicas, incluida la SEDO, recomiendan una primera valoración entre los 6 y los 7 años, cuando empiezan a erupcionar los primeros dientes definitivos.

En nuestra consulta en Zaidía vemos con frecuencia que acudir en este momento no significa empezar un tratamiento de inmediato, sino detectar a tiempo si existe alguna situación que conviene corregir durante el crecimiento.

En muchos casos, vigilar es la decisión correcta; en otros, actuar pronto simplifica mucho lo que vendría después.

¿Qué diferencia hay entre ortodoncia preventiva, interceptiva y correctiva?

Son tres momentos distintos de actuación. La ortodoncia preventiva actúa cuando los dientes definitivos aún no han salido: guía el crecimiento y reduce el riesgo de que aparezcan problemas.

La interceptiva trata anomalías ya presentes en dentición temporal o mixta: corrige hábitos, mordidas cruzadas, gana espacio. La correctiva actúa cuando están todos los dientes definitivos y los alinea en su posición final.

Blanca Sanchís valora en cada visita en qué fase está el niño y qué tipo de intervención tiene más sentido en ese momento.

¿Duele llevar ortodoncia de niño?

Es normal notar cierta sensibilidad o presión durante los primeros días después de colocar el aparato o después de cada ajuste.

No es dolor intenso, pero sí puede resultar molesto durante uno o dos días. Los niños, en nuestra experiencia, se adaptan antes de lo que los padres esperan.

Si se usan alineadores, el proceso de adaptación suele ser más progresivo.

Siempre explicamos a los padres qué pueden esperar en cada fase y qué hacer si la molestia se prolonga más de lo habitual.

¿Cuánto dura el tratamiento de ortodoncia en niños?

No existe un plazo estándar. La duración depende de la edad del niño cuando empieza, del tipo de anomalía que se trata, del aparato elegido y de cómo responde cada paciente durante el crecimiento.

Un aparato interceptivo en dentición mixta puede necesitar pocos meses de uso activo y luego un período de observación. Un tratamiento con brackets en dentición definitiva suele requerir más tiempo.

En Vives Dental no damos plazos genéricos porque el crecimiento es una variable real que cambia el cuadro. Lo que sí hacemos es actualizar el plan en cada revisión y explicar en qué punto está el tratamiento.

¿Qué pasa si mi hijo no lleva el aparato removible las horas que toca?

Los aparatos removibles funcionan con tiempo de uso acumulado. Si el niño no los lleva las horas pautadas, el avance se detiene o se pierde parte del trabajo conseguido.

En nuestra consulta trabajamos con los padres y con los propios niños para que entiendan por qué importa el cumplimiento, especialmente en fases clave del crecimiento.

Si existe dificultad de colaboración, lo revisamos en la siguiente visita y valoramos si tiene más sentido cambiar a una opción fija.

¿Necesita mi hijo retenedores al terminar la ortodoncia?

Sí, siempre. Los retenedores son la parte del tratamiento que mantiene el resultado conseguido.

Sin ellos, los dientes tienden a volver a su posición original con el paso del tiempo.

Dependiendo del caso, los retenedores pueden ser removibles (los lleva el niño por las noches) o fijos (una fina barra pegada en la cara interior de los dientes, inapreciable desde fuera).

Blanca Sanchís decide cuál es más adecuado al terminar el tratamiento y explica cómo cuidarlos.

En Vives Dental, en Zaidía (Valencia), hacemos una primera visita gratuita sin compromiso. Blanca Sanchís revisa la boca de tu hijo, te explica lo que ve y te propone las opciones que tienen sentido para su caso concreto.