Cuando se pierde un diente, el hueso que lo sostenía empieza a reducirse. Con el tiempo, puede quedar tan poco que un implante no es posible sin actuar antes. La regeneración ósea dental es la técnica que recupera ese hueso y hace viable el implante. En Vives Dental, en pleno barrio de Zaidía, lo valoramos contigo.

Regeneración ósea guiada

Se coloca una membrana sobre la zona donde falta hueso. Esa membrana protege el espacio para que el hueso crezca sin interferencias. Se usa cuando la pérdida ósea es localizada y bien definida.

Injerto óseo

Se añade material de injerto en la zona tratada para estimular la formación de hueso nuevo. El organismo lo integra y lo convierte en hueso propio. La fuente del injerto depende de cada caso.

Elevación de seno maxilar

Cuando los molares o premolares superiores faltan desde hace tiempo, el seno maxilar desciende y deja poco espacio para un implante. La elevación de seno crea ese espacio antes de actuar.

Preservación del alvéolo

Cuando se extrae un diente, el hueso puede reabsorberse rápidamente. Actuar en el momento de la extracción — rellenando el alvéolo — minimiza esa pérdida y facilita el implante posterior.

No siempre hace falta. Solo cuando la cantidad o la calidad del hueso disponible no es suficiente para colocar el implante de forma segura.

Las situaciones más frecuentes son:

  • Llevas tiempo sin ese diente y el hueso se ha ido reduciendo.
  • Tuviste periodontitis y el hueso alrededor del diente se dañó.
  • Te extrajeron un diente sin conservar el alvéolo y el hueso se reabsorbió.
  • Necesitas un implante en la parte posterior superior y el seno maxilar ocupa ese espacio.

La única manera de saberlo es una valoración con radiografía 3D. No se puede determinar a simple vista ni por exploración superficial.

Diagnóstico con radiografía 3D

Valoramos con precisión cuánto hueso hay, dónde está la pérdida y qué técnica es la más adecuada para tu caso. Sin radiografía 3D no se puede planificar bien.

Planificación personalizada

El Dr. Morell diseña el plan antes de hacer nada. Te explicamos qué se va a hacer, cómo, cuánto dura el proceso y qué puedes esperar en cada fase. Sin sorpresas.

Intervención quirúrgica

Con anestesia local en la propia consulta, sin ingreso. Según el caso: injerto, membrana o elevación de seno. La mayoría de los pacientes lo tolera mejor de lo que esperaba.

Cicatrización y maduración

El hueso necesita tiempo para regenerarse e integrarse. El plazo depende del caso y de la técnica. En la consulta te decimos qué esperar y cómo cuidarte en casa durante este periodo.

Implante cuando el hueso está listo

Una vez comprobado que el hueso ha madurado correctamente, planificamos la colocación del implante. El proceso entero tiene sentido en ese momento.

¿Para qué sirve la regeneración ósea dental?

La regeneración ósea sirve para recuperar hueso perdido — ya sea por la extracción de un diente, por periodontitis, por un traumatismo o por el paso del tiempo. Cuando ese hueso no es suficiente para anclar un implante con garantías, la regeneración lo reconstruye.

En nuestra consulta vemos con frecuencia pacientes que llevan años con un hueco y dan por hecho que ya no pueden tener un implante. En muchos de esos casos, la regeneración ósea cambia completamente ese escenario.

La SECIB considera la regeneración ósea guiada una técnica bien consolidada y predecible cuando se planifica correctamente y se gestiona bien el periodo de cicatrización.

¿Cuándo hace falta regeneración ósea antes de un implante?

No siempre hace falta. Solo cuando la cantidad o la calidad del hueso disponible no es suficiente para colocar el implante de forma segura.

Las situaciones más frecuentes: llevar tiempo sin ese diente y que el hueso se haya ido reduciendo, haber tenido periodontitis y que el hueso alrededor del diente se dañara, extracción sin preservación del alvéolo, o necesitar un implante en la parte posterior superior donde el seno maxilar ocupa el espacio.

La única manera de saberlo en tu caso es con una radiografía 3D y una valoración clínica.

¿Es una operación? ¿Cómo se hace?

Es una intervención quirúrgica, sí — pero menor, y sin necesidad de ingreso. Se realiza con anestesia local en la propia consulta.

El procedimiento varía según la técnica: en la regeneración ósea guiada, se abre ligeramente la encía, se coloca el material de injerto y la membrana, y se cierra con puntos. En la elevación de seno, se accede al seno maxilar desde la encía. En la preservación del alvéolo, se actúa en el mismo momento de la extracción del diente.

La mayoría de los pacientes describe la intervención como más llevadera de lo que esperaban. La molestia principal suele ser en los días posteriores, no durante el procedimiento en sí.

¿Cuánto tiempo hay que esperar entre la regeneración y el implante?

Depende del caso. No hay un plazo único para todos.

En casos de regeneración menor o preservación del alvéolo, el periodo de espera puede ser de 3 a 4 meses. En casos de mayor complejidad — elevaciones de seno o injertos de mayor volumen — puede alargarse más.

Lo importante es no acelerar ese proceso. El hueso tiene que estar maduro y bien integrado antes de colocar el implante. Anticiparse compromete el resultado a largo plazo. En la valoración inicial te explicamos qué esperar en tu caso concreto.

¿Me hace falta regeneración ósea si llevo mucho tiempo sin ese diente?

Posiblemente sí, pero no necesariamente. Depende de cuánto hueso queda todavía.

Cuando se pierde un diente, el hueso que lo sostenía empieza a reabsorberse porque ya no recibe la estimulación normal de la masticación. Cuanto más tiempo haya pasado, más probable es que sea necesaria alguna regeneración previa al implante. Pero hay pacientes que llevan años sin un diente y conservan buen hueso.

Si llevas tiempo posponiendo la cita porque creías que ya era demasiado tarde, merece la pena que lo valoremos.

¿Duele? ¿Cómo es la recuperación?

Durante la intervención no duele — la anestesia local es efectiva para este tipo de procedimiento. Lo más habitual es notar presión, no dolor.

En los días posteriores puede haber hinchazón en la zona tratada, algo de molestia o sensibilidad leve y pequeñas marcas en la piel por la inflamación. Con las indicaciones que te damos al salir de consulta, la recuperación suele ser manejable. La mayoría de los pacientes puede retomar su actividad normal al día siguiente o pasados dos días.

¿Qué es la elevación de seno y cuándo se necesita?

La elevación de seno maxilar es una técnica específica para la zona posterior del maxilar superior — los molares y premolares de arriba.

En esa zona, el seno maxilar limita directamente con las raíces de los dientes. Cuando esos dientes se pierden, el suelo del seno puede descender y dejar un espacio de hueso insuficiente para colocar un implante con garantías.

La elevación de seno crea ese espacio añadiendo material de injerto entre el suelo del seno y la encía. Es una técnica quirúrgica con décadas de evidencia y resultados muy predecibles cuando se planifica y ejecuta correctamente. Si tu dentista te ha dicho que tienes poco hueso arriba o que el seno no te deja, es posible que una elevación de seno sea exactamente lo que necesitas.

Si creías que ya era tarde para el implante, merece la pena que lo valoremos.