Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es: durante la intervención, no. La cirugía se realiza bajo anestesia local, así que no se siente dolor en ningún momento del procedimiento.
Lo que sí puede aparecer las primeras 24-48 horas después es molestia, inflamación o sensibilidad en la zona. Se maneja bien con analgésicos habituales — ibuprofeno o paracetamol, según cada caso — y remite en pocos días.
En nuestra clínica vemos con frecuencia pacientes que llegaron con mucho miedo y que, una vez pasada la cirugía, nos dicen que esperaban algo mucho peor. No es que no haya nada que pasar — es que la mayoría de veces es bastante más llevadero de lo que se imagina. Menos, en general, que una extracción de muela del juicio complicada.
Si tienes miedo al dentista o a los procedimientos quirúrgicos, cuéntanoslo en la consulta. Tenemos formas de hacer el proceso más cómodo para ti.